MUHAMMAD, EL ENVIADO DE DIOS (PyB)

El Profeta Muhammad nació el 12 de Rabi'al Aual en "el año del Elefante", correspondiente al año 570 de la era Cristiana.
Su padre Abdallah, murió poco antes de su nacimiento; su madre Amina, lo confió a una beduina del desierto llamada Halima Sa'adía, para que lo amamantara.
Cuando el niño cumplió seis años murió su madre, y pasó a ser su tutor su abuelo Abdul Muttalib, quien murió, dos años más tarde. La tutela pasó entonces al tío paterno de Muhammad, Abu Talib. Este lo recibió con su numerosa familia, en su humilde casa. Muhammad trabajó con ahínco para colaborar con el mantenimiento de la familia; como pastor, recadero y ayudante en las caravanas.
A los veinticinco años se casó con Jadiya Bint Juailid, viuda de cuarenta años, perteneciente a la nobleza. De este matrimonio nacieron cuatro niñas: Zainab, Ruqaia, Um Kulzum y Fátima; y dos varones: Qasem y Abdallah, quienes fallecieron siendo muy pequeños.

En la época de su nacimiento, Makka era un centro de idolatría y de corrupción. Sus habitantes adoraban ídolos, les ofrecían sacrificios y veneraban la Ka'aba. A esa situación, se sumaba la corrupción moral y la decadencia social.
En razón de esto, Muhammad, desde su corta edad, se apartaba de ese medio durante días y semanas, abandonando su casa se recluía en una gruta llamada Hirá. Tenía dentro de Makka, por su veracidad y confiabilidad, gran reputación, y era consultado en casos de difícil solución.
Al cumplir cuarenta años, encontrándose en dicha gruta en retiro espiritual, se presentó el ángel Gabriel, quien le dijo: "Lee! En el nombre de tu Señor que todo lo creó…" 96/1. Luego del comienzo de esta revelación, el Profeta Muhammad (PYB) comenzó a difundir el Islam a sus allegados y al pueblo de Makka. Encontrando en esa difusión, hostilidad y rechazo a su propuesta.
Luego, comenzó la persecución a los pocos creyentes, y cuando ésta se intensificó al cumplir el quinto año, el Mensajero de Dios (PYB) les permitió emigrar a Abisinia, en búsqueda de un refugio seguro.

El Profeta (PYB) era protegido en todo momento por su tío Abu Talib, a pesar de no creer éste en su misión.
Los años se iban sucediendo... todas las presiones y violencias contra Muhammad (PYB) habían fracasado. Fue entonces cuando Abu Sufian, pensó que había llegado el momento decisivo, inaplazable, de aplicar una medida drástica que terminara con el Islam y con todos sus seguidores.
Esta consistía en un bloqueo total, hasta llevarlos a su propia extinción.
Desde el mes de Muharram del séptimo año del comienzo de la revelación, hasta el décimo año, Muhammad, sus familiares y el resto de musulmanes, resistieron heróicamente aquella terrible conjura.
Seis meses luego de la abolición del bloqueo, dos nuevos sucesos iban a marcar profundamente la vida de Muhammad (PYB).
El primero fue la muerte de Abu Talib, unas semanas después la de su fiel y amada esposa Jadiya. El Profeta (PYB) sabía que el Todopoderoso no lo abandonaría jamás.

En una noche del mes de Muharram en el décimo primer año de la revelación, le fueron prescritas las cinco oraciones diarias. Esta revelación, producida por la reglamentación de las cinco oraciones a los creyentes, tuvo en ellos un efecto revitalizador.Dirigió todos sus esfuerzos en difundir el Islam a los árabes que habían acudido en peregrinación a la Ka'aba.
En una ocasión, en la colina de Aqaba abordó a un grupo de seis caminantes de Yazrib, que se dirigían a la ciudad invitándolos al Islam. Estos pertenecientes a la tribu de Jazray respondieron: Nuestro país está desolado por una guerra perpetua entre nuestros hermanos árabes de la tribu Aus, y les invitaremos a tu religión. Si Dios nos reconcilia con tu mediación, ya no existirá en toda Arabia otro hombre tan poderoso como tú.
Fieles a su promesa los nuevos creyentes propagaron entre ellos la doctrina de Muhammad y al año siguiente, doce musulmanes de Yazrib, diez de la tribu Jazray y dos de los Aus, llegaron a 'Aqaba y prestaron su juramento de fidelidad.
Al año siguiente, en época de la peregrinación, se presentaron sesenta y tres musulmanes que se reunieron en 'Aqaba y juraron fidelidad. Luego de este suceso, el Profeta (PYB) poseería un asilo seguro en la ciudad de Yazrib, dándoles la orden a todos sus seguidores de refugiarse allí. Pudieron alcanzar dicho objetivo marchando en pequeños grupos.
Desde entonces tomaron el nombre de Muhayirún (Emigrados).

Cuando Quraish vió, que la ciudad que era su orgullo iba reduciéndose cada vez más a causa de la emigración de musulmanes hacia Yazrib, sus notables se reunieron para decidir la forma de terminar con el Profeta (PYB), acordando que un miembro de cada clan participase directamente en el asesinato de Muhammad (PYB) y de esta manera, no pudiera nadie vengarlo; obligando a sus protectores a aceptar el tributo por la sangre derramada.
Pero el ángel Gabriel se le presentó y le indicó que emigrase a Yazrib, entonces, el Mensajero de Dios (PYB) se dirigió con Abu Bakr para alistarse y emprender la marcha en cualquier momento. Mandó a su primo Ali, para que ocupara su lugar en su lecho y al anochecer salió con Abu Bakr y un guía.
Arribó el Enviado de Dios (PYB) con su compañero de viaje a Yazrib en un día histórico de Rabi'al Aual. Este año se denominó "el año de la Hégira", y que más tarde se lo adoptaríía como: "El comienzo del calendario musulmán" Desde entonces a esta ciudad se la llamó: Medina Munawara "Ciudad Luminosa".

La primera preocupación del Profeta (PYB) en Medina, fue construir una mezquita - Masyid - ocupándose personalmente de materializarla junto con sus compañeros.
A los musulmanes de Medina se los llamó Ansar (Socorredores), quienes estuvieron de acuerdo en ser hermanados con los Muhayirún, y así compartir cuanto poseían. Más de doscientas familias de Muhayirún se hermanaron con otras tantas de los Ansar.
En esta ciudad, se formó el primer Estado Islámico, y el Profeta hizo las veces de gobernante y juez, además de jefe militar en las campañas. La situación fue difícil al principio, pero con tesón y devoción, los musulmanes soportaron los ataque de los idólatras de Makka y de los hipócritas de Medina.

El Mensajero (PYB) se dirigía a los musulmanes de pie, recitándoles suras del Corán, que hablan de: La unicidad de Dios, de Su grandeza, Su justicia y misericordia.
Les ordenó a los musulmanes: la práctica de la caridad, con sus matices más variados;, la sonrisa frente a un hermano desconsolado, dar agua al sediento, orientar al perdido, acompañar al solitario y hospedar al viajero.

En este período de Medina, fue revelada la prohibición del consumo de embriagantes, el adulterio, la fornicación, las calumnias y el robo. Se prescribió el Ayuno, el Zakat y el Hayy (Peregrinación a Makka), lo lícito e ilícito, tanto en la adoración como en las transacciones civiles y comerciales; la defensa de los bienes, el honor, el territorio y la fe misma.
Diferenciándose del período de Makka donde la revelación se limitó a corregir la doctrina, la moral, mencionar historias de los Profetas anteriores, El día del Juicio, el Paraíso y el Infierno.

En los últimos meses del décimo año de la Hégira, el Mensajero de Dios (PYB) comunicó su intención de efectuar la peregrinación y así, miles de devotos de toda la península se unieron a él para cumplir con este rito.
En dicha peregrinación (Hayy), al arribar al monte de Arafat, pronunció su sermón de despedida y le fue revelada la última aleya del Sagrado Corán: "Hoy os he perfeccionado vuestra religión, os he agraciado ampliamente y he elegido para vosotros, el Islam como religión". 5/3.
Dos meses y medio más tarde el Profeta (PYB) fallecía en Medina, al haber completado el mensaje del Islam, y haber conducido a la nación islámica con amor y sabiduría.